El estudio de nuestro planeta
Los geólogos son como detectives que investigan la Tierra usando dos tipos de métodos: directos (lo que pueden tocar y ver) e indirectos (técnicas más sofisticadas).
Los métodos directos incluyen observar rocas en la superficie, recoger muestras y analizarlas en laboratorio. Los sondeos permiten perforar hasta 13 km de profundidad, pero eso es muy poco comparado con los 6.371 km hasta el centro. Por eso necesitamos métodos indirectos.
Las nuevas tecnologías como la teledetección usan satélites para estudiar la superficie terrestre. Los GPS nos permiten detectar movimientos de las placas tectónicas con precisión milimétrica. Los SIG combinan toda esta información en mapas digitales súper útiles.
¡Dato curioso! Conocemos mejor la superficie de Marte que el interior de nuestro propio planeta.

































