Evidencias de la Evolución: Las Pruebas que lo Demuestran Todo
La biodiversidad que vemos hoy es el resultado de millones de años de evolución. Pero, ¿cómo sabemos que la evolución realmente ocurrió?
Las pruebas anatómicas son las más evidentes. Los órganos homólogos (como las extremidades de humanos, murciélagos y ballenas) tienen el mismo origen pero funciones diferentes. Por el contrario, los órganos análogos (como las alas de insectos y murciélagos) tienen funciones similares pero orígenes completamente diferentes.
Los órganos vestigiales, como nuestro coxis, son estructuras que han perdido su función original. Las pruebas biogeográficas explican por qué especies similares viven en continentes separados: cuando se rompió Pangea, los grupos evolucionaron por separado.
¡Dato curioso! Tu ADN comparte el 99% de similitud con el de un chimpancé, ¡una prueba molecular contundente de nuestro ancestro común!











