Tectónica y el Ciclo de las Rocas
¿Sabías que el suelo bajo tus pies está en constante movimiento? Las placas tectónicas se mueven creando tres tipos de límites: constructivos, destructivos y pasivos. Cada uno forma relieves súper diferentes que luego los agentes externos van esculpiendo.
El movimiento de estas placas genera esfuerzos de compresión, tracción y cizalla que deforman las rocas. Las deformaciones más comunes son las fallas y pliegues, que básicamente son como arrugas y fracturas gigantes en la corteza terrestre.
El ciclo de las rocas es genial: todo empieza con la meteorización que rompe las rocas en trocitos. Estos fragmentos viajan hasta cuencas donde se acumulan, se compactan por el peso y forman rocas sedimentarias mediante la diagénesis. Si van más profundo, el calor y la presión las convierten en rocas metamórficas.
¡Dato curioso! Si las rocas llegan súper profundo, se funden completamente formando magma. Si se enfría lento en el interior forma granito, pero si sale rápido a la superficie crea rocas volcánicas como el basalto.




































