Glúcidos: Tu combustible diario
Los glúcidos son básicamente tu gasolina personal. Tienen la fórmula general CnH2nOn y van desde moléculas simples hasta estructuras súper complejas.
Los monosacáridos son los más básicos, como la glucosa (tu principal fuente de energía), la fructosa (el azúcar de las frutas que tu hígado convierte en glucosa) y la ribosa (parte fundamental del ATP y ARN). También está la desoxirribosa, que es ribosa sin un oxígeno y forma parte del ADN.
Los oligosacáridos se forman cuando se unen entre 2-10 monosacáridos mediante el enlace O-glucosídico. Los más conocidos son la maltosa (presente en la cerveza), la lactosa (azúcar de la leche) y la sacarosa (tu azúcar de mesa normal).
Los polisacáridos son los gigantes. El glucógeno es tu reserva de energía personal almacenada en músculos e hígado. El almidón hace lo mismo pero en plantas. La celulosa forma las paredes celulares vegetales y la quitina el exoesqueleto de insectos y crustáceos.
Dato curioso: Tu cuerpo puede almacenar solo unas 2000 calorías en forma de glucógeno, ¡por eso necesitas comer regularmente!






