El origen del universo y las primeras teorías evolutivas
Todo empezó con una explosión gigantesca llamada Big Bang. Imagínate toda la energía del universo comprimida en un punto minúsculo que después se expandió y se enfrió, formando los primeros átomos con protones, neutrones y electrones.
Mucho después, los científicos comenzaron a preguntarse sobre el origen de las especies. Carl von Linneo creía que todas las especies fueron creadas por Dios y nunca habían cambiado (esto se llamaba fijismo). George Cuvier, el "padre de la paleontología", pensaba igual: que las especies eran inmutables desde su creación.
Pero Lamarck tenía ideas revolucionarias. Propuso que las especies sí cambiaban y evolucionaban de formas simples a más complejas. Su teoría se basaba en tres factores clave: los cambios ambientales que obligaban a los organismos a adaptarse, un "sentimiento interior" que los impulsaba hacia mayor complejidad, y la famosa ley de uso y desuso de los órganos.
¡Dato curioso! Según Lamarck, las jirafas tienen el cuello largo porque sus antepasados lo estiraron para alcanzar hojas altas, y este estiramiento se heredó a sus crías.



































