Métodos de estudio del interior terrestre
¿Te has preguntado cómo sabemos qué hay bajo nuestros pies? Existen dos enfoques principales: los métodos directos (minas, sondeos y estudio de meteoritos) que nos permiten analizar materiales, y los métodos indirectos (gravimétrico, geomagnético, geotérmico y sísmico) que nos ayudan a inferir la estructura terrestre sin excavar.
El método sísmico es el más revelador y se basa en el estudio de las ondas sísmicas que atraviesan la Tierra durante terremotos. Hay tres tipos principales:
Las ondas P (primarias) son las más rápidas y pueden atravesar sólidos, líquidos y gases. Son ondas longitudinales, lo que significa que vibran en la misma dirección en la que avanzan. Cuanto más rígido es el material que atraviesan, más rápido se mueven.
Las ondas S (secundarias) son más lentas (un 40% menos veloces que las P) y solo pueden atravesar sólidos, no líquidos ni gases. Son ondas transversales, vibrando perpendicular a su dirección de avance.
💡 ¡Dato interesante! La incapacidad de las ondas S para atravesar líquidos es clave para entender la estructura interna de la Tierra, pues nos reveló que parte del núcleo debe ser líquido.