Metamorfismo y sus tipos
Imagina rocas sometidas a condiciones extremas sin llegar a derretirse completamente. Eso es exactamente el metamorfismo: transformaciones que sufren las rocas cuando se exponen a altas presiones y temperaturas. Es como si las rocas fueran a un "gimnasio extremo" donde cambian su forma sin perder su esencia.
Existen seis tipos principales de metamorfismo que debes conocer. El metamorfismo regional es el más importante porque origina la mayoría de rocas metamórficas en los bordes de las placas tectónicas. Se divide en tres grados: bajo (pizarras), medio (esquistos) y alto (gnéises).
También tienes el metamorfismo de impacto (cuando caen meteoritos), el dinámico (en las fallas), y el de enterramiento (bajo el peso de sedimentos). Los últimos dos, de contacto e hidrotermal, ocurren cerca del magma y fluidos calientes.
💡 Dato curioso: Las pizarras que ves en algunos tejados antiguos son rocas que han sufrido metamorfismo de grado bajo.






























