El motor interno: Las corrientes de convección
¿Qué hace que estas placas enormes se muevan? La respuesta está en el calor interno de la Tierra y en algo llamado corrientes de convección.
Funciona como una olla de agua hirviendo a cámara lenta. Los materiales del manto se calientan cerca del núcleo, se vuelven más ligeros y suben hacia arriba por flotación. Cuando llegan cerca de la superficie, se enfrían, se vuelven más densos y bajan otra vez.
Este ciclo constante de subida y bajada de materiales calientes es lo que empuja y arrastra las placas tectónicas por la superficie. Es como tener una cinta transportadora gigante funcionando bajo nuestros pies las 24 horas del día.
Aunque este modelo es una simplificación, te ayuda a entender por qué la Tierra nunca está quieta y por qué los procesos geológicos internos siguen activos después de miles de millones de años.
🔥 Conexión clave: Sin el calor interno terrestre, no habría movimiento de placas, ni volcanes, ni terremotos. ¡La Tierra sería un planeta muerto!