Los terremotos: Cuando la Tierra se mueve
Los terremotos son sacudidas bruscas de la corteza terrestre que duran poco tiempo pero pueden ser muy intensas. Imagínatelos como cuando golpeas una mesa y las vibraciones se extienden por toda la superficie, pero a escala planetaria.
Estos movimientos ocurren principalmente por la fricción en los límites de placas tectónicas. Es como si dos piezas gigantes de un puzzle intentaran moverse una contra otra, acumulando tensión hasta que finalmente se liberan de golpe.
El hipocentro o foco es el punto exacto en el interior de la Tierra donde comienza el terremoto. Desde ahí se generan las ondas sísmicas que viajan por todo el planeta. Justo encima, en la superficie, encontramos el epicentro, que es donde primero notamos los efectos del terremoto.
La intensidad y magnitud de un terremoto nos dicen cuánta energía se ha liberado. Los científicos usan sismógrafos para registrar y medir estos movimientos con precisión.
¿Sabías que...? Las ondas sísmicas viajan a diferentes velocidades, y los científicos pueden calcular la distancia al epicentro midiendo el tiempo entre la llegada de las ondas primarias y secundarias.
Los tsunamis: Las olas gigantes
Los tsunamis nacen cuando un terremoto de gran magnitud ocurre bajo el océano. El movimiento del fondo marino empuja enormes cantidades de agua hacia arriba, creando olas que pueden viajar miles de kilómetros. Aunque en mar abierto apenas se notan, al llegar a la costa pueden alcanzar alturas devastadoras.