La teoría de la deriva continental
En 1912, Alfred Wegener lanzó una idea que cambiaría para siempre nuestra comprensión del planeta: la teoría de la deriva continental. Su propuesta era audaz: los continentes no están fijos, sino que se deslizan sobre una capa plástica que forma los fondos oceánicos.
Wegener creía que este movimiento se debía a la rotación de la Tierra y al efecto de las mareas. Sin embargo, sus explicaciones sobre las causas del movimiento no convencieron a la comunidad científica de la época, y su teoría fue rechazada durante décadas.
Lo genial de Wegener fue que presentó cuatro tipos de pruebas sólidas para defender su idea: geográficas, geológicas, paleontológicas y paleoclimáticas. Estas pruebas siguen siendo válidas hoy en día y demuestran que los continentes efectivamente estuvieron unidos en el pasado.
Dato curioso: Wegener no era geólogo, sino meteorólogo, lo que inicialmente hizo que muchos científicos no tomaran en serio su teoría.



