El Origen del Sistema Solar y la Formación Terrestre
Imagínate una gigantesca nube de polvo y gas girando en el espacio hace 4.600 millones de años. Así comenzó todo con la teoría planetesimal, que explica cómo nacieron el Sol y los planetas.
El proceso fue increíble: primero la nebulosa inicial se concentró por gravedad, formando una masa central (el futuro Sol) y un disco giratorio a su alrededor. Cuando las partículas empezaron a colisionar en el centro, liberaron tanta energía que comenzó la fusión nuclear del hidrógeno, marcando el nacimiento de nuestra estrella.
Mientras tanto, las partículas restantes se fueron agrupando para formar cuerpos cada vez mayores llamados planetesimales. Estas "rocas espaciales" siguieron chocando y uniéndose mediante un proceso llamado acreción, dando origen a los protoplanetas.
Dato curioso: En geología usamos "M.a" como unidad de tiempo, que significa "millones de años". ¡La Tierra es mucho más antigua de lo que puedes imaginar!
La formación de nuestro planeta fue espectacular: los impactos constantes de planetesimales (hechos principalmente de hierro y silicatos) aumentaron tanto la temperatura que la Tierra quedó parcialmente fundida.









