Métodos para estudiar el interior terrestre
Como no podemos viajar al centro de la Tierra (tardaríamos años y nos achicharraríamos por el camino), los geólogos han tenido que ser muy creativos para descifrar qué hay ahí abajo.
Los métodos directos son los más sencillos de entender: minas, sondeos, volcanes que escupen materiales del interior y rocas que la erosión deja al descubierto. Pero solo nos permiten conocer una pequeñísima parte del planeta.
Los métodos indirectos son donde está la magia de la geología. Los científicos estudian cómo se comporta la gravedad, el magnetismo terrestre y la densidad del planeta. También analizan meteoritos, pensando que son como "muestras gratis" de cómo se forman los planetas rocosos.
El más importante es el método geotérmico, que nos dice que la temperatura aumenta unos 3°C cada 100 metros de profundidad. Si siguiera así hasta el centro, ¡la Tierra estaría a más de 190.000°C! Por suerte, este gradiente no se mantiene constante.
Curiosidad: El sondeo más profundo del mundo lo hicieron los soviéticos y llegó a 12.262 metros. Ahí la temperatura era de 180°C, ¡mucho más de lo esperado!