La Base Química de la Vida
Tu cuerpo no eligió al azar los elementos que te forman. Los bioelementos fueron seleccionados por dos razones principales: cómo se comportan en el agua y qué tipos de enlaces pueden formar para crear moléculas estables.
El carbono es la estrella del espectáculo biológico. ¿Por qué no el silicio, si son tan parecidos? Resulta que el carbono tiene el peso perfecto: sus enlaces son lo suficientemente fuertes para construir moléculas resistentes, pero lo bastante débiles para romperse fácilmente en las reacciones metabólicas. Es como tener el equilibrio perfecto entre estabilidad y flexibilidad.
Gracias a su configuración electrónica, el carbono puede formar hasta 4 enlaces diferentes (simples, dobles o triples), creando cadenas largas y anillos que forman el esqueleto de todas las moléculas orgánicas. Además, se combina fácilmente con hidrógeno, oxígeno y nitrógeno para crear una variedad increíble de compuestos.
¿Sabías que? Cuando respiras, expulsas CO₂ que puede ser usado por las plantas para la fotosíntesis, mientras que el silicio forma SiO₂ (arena), que es insoluble y estable.











