Fisiología: Cómo Funciona Todo
Respirar parece automático, pero en realidad es un proceso súper coordinado con varias fases de la respiración. La ventilación es lo que todos conocemos - inhalar y exhalar - pero hay mucho más detrás.
Durante la inspiración, tus músculos intercostales y el diafragma se contraen como si estuvieras inflando un globo desde dentro. En la expiración, estos músculos se relajan y el aire sale naturalmente. Es como un sistema de presión perfectamente calibrado.
El intercambio de gases es donde la cosa se pone interesante. En tus tejidos, la sangre cargada de oxígeno lo entrega a las células y recoge el CO₂ de vuelta. En los pulmones, ocurre exactamente lo contrario - se recarga de oxígeno y suelta el CO₂.
Recuerda: La hemoglobina es como un taxi - cuando lleva oxígeno se llama oxihemoglobina, y cuando lleva CO₂ se llama carboxihemoglobina.
Tu cuerpo tiene un control de la respiración súper inteligente con receptores que detectan los niveles de oxígeno. Si baja mucho, actúa el control apnéustico; si sube demasiado, entra el control neumotáxico. ¡Tu cuerpo es más listo de lo que piensas!