Los nutrientes: el combustible de tu cuerpo
Tu cuerpo necesita diferentes tipos de nutrientes para funcionar como una máquina bien engrasada. Piénsalo así: cada vez que comes, estás dándole a tu cuerpo las piezas que necesita para crecer, repararse y tener energía.
Los nutrientes inorgánicos son el agua y las sales minerales - básicamente lo que mantiene todo funcionando. Los nutrientes orgánicos incluyen los glúcidos (azúcares), lípidos (grasas), proteínas y vitaminas.
Cada tipo de alimento tiene una función específica. Los alimentos energéticos (como pan y aceite) te dan la energía para moverte y pensar. Los alimentos estructurales (como carne y huevos) ayudan a que crezcas y repares tejidos. Los alimentos reguladores (frutas y verduras) hacen que todo funcione correctamente.
Dato curioso: Tu cerebro consume aproximadamente el 20% de toda la energía que produces, ¡por eso es tan importante desayunar antes de un examen!

































