Los Límites de las Placas Litosféricas
Imagínate la corteza terrestre como un gigantesco puzzle en movimiento. Las placas litosféricas se mueven constantemente, y lo más interesante ocurre justo donde se encuentran unas con otras.
Existen tres tipos principales de límites entre placas. Los límites divergentes o constructivos son como una cremallera que se abre: las placas se separan y se crea nueva litosfera oceánica, haciendo que el fondo marino se expanda.
Los límites convergentes o destructivos funcionan al contrario: las placas chocan y una se hunde bajo la otra, destruyendo el suelo oceánico. Por último, los bordes neutros o pasivos son como dos coches que van en paralelo: las placas se deslizan lateralmente sin crear ni destruir material.
Bordes Constructivos: Las Dorsales Oceánicas
Este proceso es fascinante porque literalmente crea océanos ante nuestros ojos (bueno, muy lentamente). Todo empieza con la etapa del rift, como el que puedes ver hoy en el Rift Valley africano: la litosfera se estira, se rompe y el magma del manto sube por las grietas.
Cuando el proceso continúa llegamos a la etapa del mar, como el Mar Rojo actual. La depresión se hace tan grande que puede conectar con un océano y llenarse de agua salada. Finalmente, tenemos la dorsal madura, como el océano Atlántico: una elevación submarina de 1-2 km que recorre el centro del océano, con intensa actividad volcánica y símica.
¡Dato curioso! Las dorsales no tienen sedimentos porque son tan "jóvenes" geológicamente que no ha dado tiempo a que se acumulen.



