Concepto y clasificación de los lípidos
¿Sabías que tu cuerpo está lleno de moléculas que odian el agua? Los lípidos son exactamente eso: biomoléculas formadas principalmente por carbono e hidrógeno que tienen una característica súper especial: son insolubles en agua pero se disuelven perfectamente en sustancias como el aceite.
Esta propiedad tan peculiar los convierte en un grupo muy diverso de moléculas. Desde la grasa que almacenas como reserva energética hasta las membranas que rodean tus células, todos son lípidos con trabajos diferentes pero con esa misma "fobia" al agua.
La clasificación es bastante sencilla: están los lípidos saponificables (que contienen ácidos grasos y pueden formar jabones) y los insaponificables (como el colesterol, que no pueden hacer jabón). Entre los saponificables tienes los simples (como los triglicéridos) y los complejos (que forman las membranas celulares).
¡Dato curioso! Los lípidos son tan diversos que incluyen desde la cera que protege las hojas de las plantas hasta las hormonas sexuales que regulan tu desarrollo.








