El tejido nervioso: Las células que te mantienen conectado
Imagínate que tu cuerpo es como WhatsApp, pero en lugar de mensajes de texto, envía impulsos eléctricos súper rápidos. Todo esto es posible gracias al tejido nervioso, que está formado por dos tipos de células principales.
Las neuronas son las verdaderas protagonistas - son células súper especializadas que han perdido la capacidad de dividirse para poder hacer su trabajo: generar y transmitir impulsos nerviosos. Cada neurona tiene tres partes clave: las dendritas (como antenas que reciben señales), el soma (el centro de control con el núcleo) y el axón (el cable que envía la señal hacia fuera).
Pero las neuronas no pueden trabajar solas. Ahí es donde entra la neuroglia, un equipo de células de apoyo que las protegen y las alimentan. Los astrocitos son como los cuidadores que les dan comida y soporte, mientras que los oligodendrocitos y las células de Schwann crean una especie de "forro aislante" llamado vaina de mielina.
💡 Dato curioso: Las neuronas son las únicas células de tu cuerpo que no se regeneran cuando mueren, ¡así que cuídalas bien!











