Análisis arquitectónico de la Maison Carrée
La Maison Carrée es un templo romano que destaca por su perfecta conservación y elegante diseño. Construido entre los años 16 y 12 a.C. por orden de Marco Agripa durante el reinado de Augusto, este edificio demuestra la maestría técnica romana.
El templo está construido principalmente con mármol para las columnas y entablamentos, mientras que el ladrillo dispuesto a soga y tizón decora los muros. Su planta rectangular incluye un pronaos (pórtico de entrada) y una cella (sala principal) dedicada probablemente a la Triada Capitolina: Júpiter, Juno y Minerva.
Lo que hace especial a este templo es su orden corintio compuesto, que combina las hojas de acanto típicas del estilo corintio con las volutas del jónico. Es hexástilo (seis columnas en la fachada) y pseudoperíptero (columnas adosadas al muro que lo rodean).
Dato curioso: A diferencia de los templos griegos, la Maison Carrée no tiene opistodomus (sala trasera), lo que refleja las adaptaciones romanas del diseño griego original.



