Los Antecedentes del Arte Griego
Antes de que Grecia brillara, dos civilizaciones sentaron las bases de lo que vendría después. La civilización minoica en Creta (III-II milenio a.C.) fue la primera potencia del Mediterráneo, una sociedad próspera y abierta donde el arte tenía una finalidad estética real.
Los palacios cretenses como Knossos te habrían dejado boquiabierto: plantas irregulares como laberintos, muros decorados con frescos de colores vivos que mostraban la vida cotidiana. El famoso "Príncipe de los Lirios" y "La Parisienne" son ejemplos perfectos de este arte naturalista y expresivo.
Después llegaron los micénicos (II milenio a.C.), más guerreros y menos refinados. Construían ciudades amuralladas con enormes piedras (murallas ciclópeas) y crearon el megaron, el tipo de casa que más tarde inspiraría el templo griego. Su legado más impresionante: la Puerta de los Leones de Micenas y las famosas máscaras funerarias como la de Agamenón.
Dato clave: Cuando los dorios invadieron en el 1200 a.C., Grecia entró en la "Edad Oscura" - un retroceso cultural que duró hasta el siglo VIII a.C.






































