Sistema Esquelético: Tu Armazón Interno
¿Sabías que tienes exactamente 206 huesos en tu cuerpo? Tu esqueleto no es solo un montón de huesos secos como los de Halloween, sino un sistema vivo y dinámico que se renueva completamente cada 10 años.
Los huesos cumplen cinco funciones clave: te sostienen como el armazón de una casa, protegen órganos vitales (imagínate el corazón sin las costillas), almacenan minerales como calcio y fósforo, producen células sanguíneas en la médula ósea roja, y guardan grasa en la médula amarilla.
El tejido óseo está formado por fibras de colágeno (30%) que dan flexibilidad y sales minerales (70%) que aportan dureza. Tres tipos de células trabajan constantemente: los osteoblastos construyen hueso nuevo, los osteocitos lo mantienen, y los osteoclastos destruyen el hueso viejo para renovarlo.
Dato curioso: Los huesos de los niños son más elásticos porque tienen más colágeno, por eso se fracturan menos que los de los ancianos, que son más frágiles.
Según su forma, los huesos se clasifican en: planos (cráneo), largos (fémur), cortos (muñeca) e irregulares (vértebras).



































