Anatomía del Aparato Respiratorio
El aparato respiratorio se divide en dos zonas principales: las vías aéreas (por donde circula el aire) y la zona de intercambio gaseoso (donde ocurre el intercambio de gases). Las vías aéreas superiores incluyen estructuras esenciales para la entrada del aire.
Las fosas nasales son la entrada principal del aire y contienen elementos importantes como los orificios nasales, cornetes (estructuras óseas que aumentan la superficie de la mucosa) y los senos paranasales. Estos últimos no solo reducen el peso del cráneo, sino que también participan en la respiración y ayudan a eliminar partículas extrañas.
La faringe conecta la cavidad nasal y oral con el esófago, dividiéndose en tres partes: nasofaringe (contiene las trompas de Eustaquio), bucofaringe (con las amígdalas que protegen contra gérmenes) y laringofaringe (donde está la epiglotis). La laringe contiene la glotis con las cuerdas vocales verdaderas, responsables de la emisión de sonidos.
💡 ¿Sabías que? La epiglotis funciona como una "puerta" que se cierra durante la deglución, evitando que los alimentos se desvíen hacia las vías respiratorias y provoquen asfixia.








